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SE LLAMABA NORMA JEAN BAKER,



La llamaron MARILYN MONROE.
En 1954, Marilyn relato su vida al escritor Ben Hecht para que escribiera sus memorias, se editaron 20 años después y en España pasaron inadvertidas. Es difícil pensar que aquellas estrellas que vemos en la pantalla representando distintas vidas, puedan tener una propia, que en ocasiones puede ser más atrayente, divertida o terrible, que las que interpretan. La vida de Norma Jean Baker, a la que conocemos como Marilyn, tuvo unos comienzos bastante duros, según contaba ella: “mi madre era muy guapa y nunca sonreía; la había visto a menudo pero no sabía bien quien era. Nunca me había besado ni sostenido en sus brazos, y apenas me había hablado. No sabía nada de ella.”Años después, Norma se entero de que el padre de su madre y su abuela murieron en un manicomio, de que su hermano se suicidio y de que había otros fantasmas en su familia. La madre de Norma se caso a los 15 años, tuvo dos hijos y trabajo en un estudio cortando negativos. Un día llego a casa antes de lo normal, y encontró a su marido con otra, después de una pelea él se fue. Como su madre estaba muy enferma para cuidarla y no podía mantener su trabajo, si se ocupaba de ella, pagaba cinco dólares a la semana a la familia que la acogía en su hogar. De vez en cuando, la llevaba a su casa, y recuerda que solo hablaba para decirle: “No hagas ruido, Norma”. Vivió en un hogar de acogida con un matrimonio de ingleses, un día su madre la visito y se fueron a vivir con ella a una nueva casa los cuatro. Tenia por fin una habitación para ella, era su primer hogar. Una mañana mientras desayunaban escucharon un estruendo en la escalera. Avisaron a la policía y vino una ambulancia, se llevaron a su madre, que chillaba y reía, al mismo psiquiátrico donde murieron su padre y su abuela. Su hogar desapareció y Norma fue trasladada a un orfanato, estuvo con nueve familias desde que se quedo huérfana. Aprendió lo que era la pobreza y la miseria, aprendió a no molestar a no quejarse a no pedir nada a nadie. Si la acusaban de algo, afrontaba el problema en silencio. A los nueve años vivía con una familia que alquilaba una habitación a un individuo llamado Kimmel, todos lo respetaban, un día cuando pasaba por delante de su cuarto se abrió la puerta y le dijo: “Pasa, Norma, por favor” Ella creyó que iba a pedirle que le hiciera algún encargo, pero cuando ella entro, él sonriendo, cerro la puerta y hecho la llave. Ese fue el primer contacto con el sexo que tuvo Norma. Cuando la dejo salir, corrió a contarle a la señora de la casa lo ocurrido pero ella le contesto: “No te atrevas a decir nada malo del señor Kimmel, es un caballero, y el mejor de mis huéspedes”.En 1942, Norma se caso con Jim Dougherty, tenia 16 años y el 21, ella solo quería escapar del orfanato, su matrimonio duro cuatro años. Cuando termina la historia de Norma Jean, comienza la de Marilyn Monroe, la muchacha que le robo el corazón a muchos hombres y fue un icono para muchas mujeres, su mirada perdida, su gesto lánguido y sensual y su triste sonrisa, escondían un gran deseo de reconocimiento, de amor y de comprensión, algo que como ya sabemos no consiguió encontrar.

Carmen.

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